La artesanía popular cubana

La artesanía popular cubana, forma parte de la cultura material tradicional de la Isla, que abarca toda la habilidad y producción manual, y que no sólo tiene valores de tipo utilitario, sino también ornamental, e incluso ritual. Aunque son variadas las raíces étnicas del pueblo y la cultura cubana, en la artesanía popular tradicional son fundamentales las raíces españolas y africanas. Y son dos sus ámbitos vitales:

  • Artesanía utilitaria

Tiene una función práctica que va desde la satisfacción de las necesidades materiales, tanto domésticas o productivas, como ornamentales. De esta forma, en ella puede estar presente el elemento artístico que se corresponde con cada región de Cuba.

La artesanía utilitaria se puede clasificar en los siguientes géneros: alfarería y cerámica, tallado, cestería, talabartería, tejidos y bordados, carpintería, modelado, trabajo en metales y pirograbados. Ejemplos de estos son:

La Alfarería: Cazuelas, tinajas, porrones, macetas, tazas, búcaros, floreros.

Cestería de uso doméstico: Bomboneras, búcaros, canastas, centros de mesa, cestas de huevos, costureros, canastilleros.

Uso personal: Sombreros, jabas, bolsas, tapetes.

Tejido, a dos agujas, crochet, entre otros.

Bordado: Labores de lencería, prendas femeninas, artículos de uso doméstico y canastilla.

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  • Artesanía ritual

Está relacionada con las prácticas de las expresiones religiosas de origen africano en Cuba, las cuales poseen elementos africanos e hispanos, debido a los procesos de transculturación y del sincretismo religioso que tuvieron lugar en la cultura cubana. Entre estos tipos de prácticas rituales de origen africano se puede nombrar a la Regla de Ocha o Santería Cubana, a la Regla de Palo Monte, a la Regla Abakuá, e incluso también a ese producto transcultural de origen carabalí que resulta ser la Sociedad Secreta Abakuá.

Sólo en la artesanía ritual de la Regla de Ocha se encuentra una gran variedad de géneros, materiales y técnicas. Sobresalen el tallado en madera de deidades a las que rinden culto atributos y herramientas de los Orishas, ya sean en metal o madera, así como collares y manillas, confeccionados con cuentas de diversos colores, representativos de los distintos Orishas.

Trinidad: ciudad artesanal del mundo

Si de artesanía popular cubana estamos hablando, no podemos dejar de mencionar a la ciudad de Trinidad y su estrecha relación con la misma. Situada en el centro sur de Cuba y distante casi 400 kilómetros de La Habana, Trinidad encabeza la lista de ciudades que en el país preservan con magnificencia su centenario patrimonio arquitectónico. Lo reconoció en 1988 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), cuando inscribió el Centro Histórico de este poblado de más de 500 años en la Lista de Patrimonio de la Humanidad.

En Trinidad, una de las primeras siete villas fundadas en la isla a principios de 1514, los tesoros no solo han sido construidos de piedra, metales y maderas preciosas. Cada día surgen cientos de pequeñas joyas de la cultura popular, expresadas en distintas artesanías que inundan las calles del mágico pueblo. Así lo apreció el Consejo Mundial de Artesanía (WCC por sus siglas en inglés), organización no gubernamental, afiliada a la UNESCO, afanada en rescatar, conservar y promover a nivel global esta práctica del patrimonio intangible, que en julio de 2018 declaró a Trinidad como “Ciudad Artesanal del Mundo”, condición alcanzada por sus prácticas con deshilados, cestos, cerámica y bordados que son cotidianas e intrínsecas a la identidad de los pobladores de la villa.

Trinidad apuesta cada día porque en sus callejuelas empedradas, parques y viviendas sigan cobrando vida las técnicas de la aguja como el deshilado, el frivolité, encaje Tenerife, crochet de horquilla o miñardí y encaje de bolillos; así como otras manualidades que dibujan la idiosincrasia de la urbe a menor escala.

Trinidad siempre ha resultado seductora para cientos de viajeros que se sumergen en la fascinante historia arquitectónica de la tercera villa más antigua de Cuba o se aventuran en los senderos del Valle de los Ingenios. También es sitio para conocer los auténticos ritmos cubanos en la Casa de la Música, o saborear bebidas tradicionales como la Canchánchara. Ser Ciudad Artesanal del Mundo, le da una visibilidad semejante a la de otras urbes incluidas en esta selecta lista. Otro motivo para llegarse a este lugar que pareciera estar detenido en el tiempo.

La artesanía popular cubana tiene tradiciones de gran calidad en muchas de sus manifestaciones, algunas poseen cientos de años de tradición. Cada una de las artesanías sintetizan la esencia de Cuba.

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