viajar a Cuba está de moda

Fin de año a la cubana

La cultura cubana, como cualquier otra, cuenta con fechas significativas que no pasamos por alto de una u otra forma. El último día del año, por ejemplo, es motivo para la reunión familiar, entre amigos o con desconocidos que también desean pasarlo de un modo diferente. Un año por concluir y la llegada de otro nuevo es de las celebraciones más esperadas. Te invitamos a conocer un poco sobre un fin de año en Cuba.

¿Cómo festejamos los cubanos el fin de año?

Cerdo asado en púa

Hay que levantarse temprano pa’ matar el puerco y colgarlo con tiempo suficiente para que escurra y esté listo para asar, sin embargo, otros prefieren no pasar trabajo y lo mandan a asar. En cambio, nada se compara al puerco en púa, dando manigueta con el trago de ron a mano, mientras el resto de amigos y parientes juegan al dominó o tiran su pasillo.

A las mujeres les toca la parte más trabajosa: preparar el mondongo para hacer la morcilla. Ya sea las trencitas o tripa gorda. Desde la abuela hasta la nieta lavan con naranja agria, hojas de guayaba, sal y con un palo preparado para el momento le darán la vuelta y tejerán.

Es común en casi todas las casas para el almuerzo: yuca con mojo y gandinga, que no es más que el hígado del puerco adobado con especies entre las que es imprescindible el ají, y según tradición familiar no se le echa ni agua ni cítrico para que no se ponga duro.

La fiesta sigue, aunque hay que coger un diez, porque el dominó se pone caliente y se juega a un trago de ron por pase y el baile está en su punto más alto. En algunas casas o se quema el puerco o queda crudo, si los que juegan se exceden un poco y los que bailan no paran de hacerlo, aunque nada que luego no tenga arreglo.

¡A comer!

Llega entonces la mesa servida y ya sea plato en mano o en una larga mesa, o en bancos, cada cual pone en su plato lo que nunca falta en una cena del 31 de diciembre: el puerco asado, el congrís o moros con cristianos, la yuca con mojo (adobe de naranja agria, manteca de puerco y ajo) y finalmente la ensalada de lechuga y/o tomate.

Algunos prefieren comerse la carne asada con esa maravilla que es el casabe a lo sándwich en una versión muy cubana. Puede que la abuela nos sorprenda al final con algún postre hecho en casa como dulce de coco rallado, cascos de toronja o naranja agria y fruta bomba; hasta los más refinados como el flan, las torrejas en almíbar o los turrones; para hacer la delicia de la noche si realmente se pueda pedir más.

Para beber, a gusto del consumidor, cerveza o ron son las bebidas indispensables en las fiestas cubanas de fin de año. Hay quienes las prefieren a ambas, siempre para brindarle al que pasa por la casa a saludar y desear lo mejor para el próximo año. Pero no se sorprenda si encuentra también botellas de vino, refresco y hasta jugos naturales. En estas reuniones hay para todos los gustos y de todos los sabores.

Llegaron las 12 de la noche

Una de las más peculiares tradiciones de año nuevo en Cuba es el arrojar baldes de agua hacia la calle. Para ello, las familias se reúnen en sus balcones y en las entradas de la casa para lanzar un “cubazo” hacia la calle.

Sin dudas, esta tradición tiene dos objetivos siendo el más importante el limpiar con el agua las cosas malas para el nuevo año. El otro objetivo es la diversión, ya que mayormente este ritual supersticioso se convierte en una sana guerra de agua donde además participan los vecinos.

No importa el lugar donde se viva, o los lujos que se tengan, nada se compara a esperar a las 12 de la noche con la familia y salir luego a la calle y felicitar a amigos o vecinos con el chiste de que no te veía desde el año pasado. Así los cubanos abrazamos las primeras horas de un año que está por comenzar con alegría y motivación, con nuevas experiencias y eternos recuerdos para no olvidar jamás.

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